Guía préstamos personales

Guía de préstamos personales

Préstamo personal

Un préstamo es una operación en la que una entidad financiera cede una cantidad de dinero a un prestatario o cliente que se obliga a devolver el importe en un plazo y a un tipo de interés pactados.

Cambiar de coche, redecorar la casa, comprar electrodomésticos, cambiar de equipo informático, disfrutar de tus vacaciones o financiar los estudios de tus hijos son gastos y adquisiciones de consumo que pueden requerir de algún tipo de financiación.

En general, existen tres alternativas de financiación para clientes particulares:

  • Préstamos hipotecarios:

Suponen poner un bien real como garantía de la operación, con lo que pueden darse por plazos elevados. Su proceso de formalización es complicado, lo que implica asumir una serie de gastos de cierta importancia. Por este motivo, se suelen reservar para grandes operaciones, como la adquisición de la vivienda.

  • Tarjetas:

Son instrumentos de pago dotados de máxima agilidad, a los que, en consecuencia, no se exigen requerimientos muy estrictos; por este motivo, los plazos son reducidos (lo usual es renovación anual) y los límites del crédito son normalmente pequeños, con lo que no parecen adecuados para compras de cierto importe.

  • Préstamos personales:

Requieren la garantía personal del prestatario y, normalmente, de uno o varios avalistas, y se suelen someter a verificación de fedatario público. La garantía asociada a este producto permite adoptar plazos de varios años y cuantías suficientes como para financiar compras de importes elevados. En consecuencia, es el producto financiero adecuado para las finalidades mencionadas al comienzo del apartado.


Elementos de préstamos al consumo

Los préstamos personales al consumo cuentan con el siguiente conjunto de elementos:

  • Plazo:

Es el periodo máximo de devolución del préstamo, que puede oscilar entre 6 meses y 8 años. Normalmente, a mayor plazo, mayor será el tipo de interés; esto es debido a dos motivos principales:

  • Por un lado, cuanto más tiempo transcurra, mayores posibilidades hay de que surja alguna circunstancia que dificulte el reembolso del préstamo (es decir, aumenta el llamado riesgo de crédito).
  • Por otra parte, también aumenta el riesgo de interés, es decir, de que se incrementen los tipos, con lo que la rentabilidad real del préstamo disminuiría (los fondos captados para conceder la financiación resultarían más caros).
 
  • Tipo de interés:

Es el precio al que se retribuyen los fondos prestados, y depende de los tipos de interés de los mercados financieros y del perfil de riesgo de la operación. Por ejemplo, si un cliente tiene la nómina domiciliada en la Entidad que concede el préstamo, el tipo de interés aplicable es menor, pues se reduce el riesgo de impago.

Normalmente, el tipo de interés tiene dos modalidades:

  • Fijo, es el que se mantiene constante durante toda la vida del préstamo con lo que las mensualidades del préstamo tampoco cambiarán. Es la modalidad más frecuente en los préstamos al consumo.
  • Variable, es decir, que varía en función de una referencia de mercado, de modo que el tipo aplicable es revisado periódicamente.

Lógicamente, a un mismo plazo, si el tipo de interés disminuye, la cuota a pagar también se reduce, y si el tipo aumenta, la cuota varía en la misma dirección.

  • T.A.E.:

    Procedimiento matemático mediante el cual se transforman las condiciones financieras aplicadas a un préstamo (periodicidad de pago, comisiones, etc.) a su equivalente anual, cualquiera que sea su forma de liquidación. Hay que observar que cuanto más reducido sea el plazo de una operación, mayor será el impacto de las comisiones iniciales en la T.A.E.

 

  • Avales:

    Es habitual que, a efectos de cubrir las posibles eventualidades que puedan surgir durante la vigencia de un préstamo al consumo, las entidades financieras solicitan la garantía de uno o varios avalistas. Es importante saber lo siguiente:

Los avalistas, tienen que garantizar la deuda de forma solidaria con cada uno de los prestatarios, renunciando a los beneficios de división, orden y exclusión, es decir, cada uno de ellos responderá de la totalidad de la deuda, y cualquiera puede ser el primero en tener que responder de la misma, incluso antes que el propio titular, con lo que se encuentran en la misma posición y tienen la misma responsabilidad que el titular del préstamo. También renuncian a los beneficios de notificación de incumplimiento y de relevación de fianza por prórroga, es decir, el avalista no tiene por qué recibir notificación de vencimiento anticipado del préstamo por incumplimiento, sino que se le puede exigir la totalidad de la deuda, y desde un primer momento se considera que da su consentimiento ante cualquier prórroga que pueda tener lugar.

Las garantías de una operación pueden reducir el precio de la misma, ya que implican un menor nivel de riesgo. Por ejemplo, si un cliente solicita un préstamo y lo vincula a un depósito a plazo en la propia Entidad, ésta puede rebajar el tipo de interés de la operación.

  • Comisiones:

Son las tarifas que aplica la Entidad para abonar los gastos inherentes a la operación (p.ej. intervención de fedatario público) y compensar las operaciones asociadas al préstamo, como el estudio de viabilidad, la tramitación de solicitud y concesión, comprobación de bienes y garantías, etc.


Derechos y obligaciones

Como solicitante, el titular de un préstamo debe conocer los siguientes aspectos:

  • Antes de que se celebre el contrato, la entidad financiera debe entregarle una oferta vinculante con las condiciones del préstamo y que se deben respetar durante un período mínimo de 10 días hábiles.
  • Tiene además derecho a ser informado del importe de las cuotas periódicas en una tabla de amortización.
  • En préstamos vinculados a compras realizadas en un comercio, puede realizar la operación con la entidad que desee, sin necesidad de contratar la que le sugiera el establecimiento.
  • Debe saber que las operaciones de préstamo incurren en una serie de gastos que son a su cargo (estudio de la operación, fedatario público, avisos de impago, seguros vinculados, etc.) y que deben constar explícitamente en la póliza o contrato.
  • En caso de aceptar la oferta de la Entidad, tiene derecho a examinar la póliza antes de su firma, en especial, las condiciones de tipo de interés, gastos y comisiones, garantías y plazo.

¿Cómo comparar ofertas?

No es posible establecer un criterio general para determinar cuál es el mejor préstamo al consumo, ya que en cada caso habrá que buscar el que mejor se adapte a las preferencias y situación financiera de cada persona. No obstante, es importante tener en cuenta los siguientes aspectos:

La cuantía a pagar mensualmente, que es un resultado directo del plazo y del tipo de interés.

La T.A.E. o tasa anual equivalente, aplicada en la operación de préstamo. Es una referencia importante en préstamos con periodicidades de pago y comisiones diferentes.

Otros aspectos como: posibilidad de amortización o cancelación anticipada, agilidad y facilidad en la tramitación, comisiones aplicadas o el grado de confianza en la entidad son otras cuestiones a tener en cuenta.

La razón habitual para seleccionar un préstamo será su facilidad de pago y esto depende, a su vez, del juego entre dos variables: cuantía periódica y tipo de interés aplicado. Fíjese que a veces, y en función del plazo, a la vista de estas dos magnitudes, no siempre se llega a la misma conclusión; por ejemplo:

 

Comparación de ofertas de Préstamos Personales
Principal del préstamo: 6.010,12Caso 1Caso 2
Tipo de Interés8%7%
Plazo6 años5 años
Cuota Mensual105,38 euros119,01 euros

La propuesta 2 resulta más barata, pues su tipo de interés es menor, pero implica un mayor esfuerzo de pago al tener un plazo más reducido. Lo aconsejable es encontrar el equilibrio adecuado a su situación personal.

 


Criterios de concesión

La condición básica para que una Entidad conceda un préstamo es que tenga la convicción de que, en condiciones normales, la operación será reembolsada sin incidencias de acuerdo con las condiciones pactadas.

Para llegar al convencimiento de recobro, la Entidad analiza los siguientes aspectos:

  • Ingresos periódicos del cliente.
  • Su situación financiera y patrimonial actual.
  • Previsible estabilidad en la percepción de las rentas.
  • Historial del solicitante en su relación con la Entidad y en otras operaciones anteriores de crédito.

Además, la Entidad debe cubrir las posibles contingencias que puedan surgir durante la vigencia de la operación, para lo que puede proponer varias opciones:

  • Avales personales que respondan con carácter complementario al titular del préstamo. Son los llamados fiadores o avalistas.
  • Cobertura de un seguro de amortización del préstamo, ya sea por fallecimiento, invalidez, enfermedad, desempleo o cualquier otra causa que implique dificultades en el pago del préstamo.
  • Domiciliación de la nómina, que aumenta la confianza en la estabilidad de los ingresos.

Capacidad de endeudamiento

A la hora de solicitar el préstamo, una de las primeras preguntas que debes hacerte es la capacidad de pago mensual, lo que te permitirá conocer el endeudamiento en el que puedes incurrir. La idea central es que adquieras una deuda que no perjudique en el futuro tu economía.

Para realizar el cálculo de tu capacidad de endeudamiento, es necesario que tengas en cuenta tus ingresos y gastos fijos a soportar cada mes; de esta forma, estimaras tus ingresos netos mensuales, siendo recomendable no endeudarte con una cuota mensual superior al 30% de los mismos.

Ejemplo para determinar la capacidad de endeudamiento
Ingresos brutos mensuales unidad familiar 1.742,94 euros
Gastos brutos mensuales (alquiler, otros préstamos) 540,91 euros
Ingresos mensuales netos 1.202,02 euros
30% ingresos mensuales netos360,61 euros

Con lo que podrías contratar un préstamo de las siguientes condiciones:

  

Condiciones del préstamo que podrías contratar
Principal del préstamo24.040,48 euros
Plazo8 años
Tipo de interés8,50%

 

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Documentación

Para realizar los trámites recogidos en el apartado "Criterios de concesión" y conocer la efectiva capacidad de endeudamiento de un solicitante, las entidades necesitan la información pertinente para la justificación de ingresos y determinación de la solvencia.

La documentación que se requiere habitualmente es la siguiente:

  • D.N.I-N.I.F. o tarjeta de residencia.
  • Última declaración del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas.
  • Su nómina o justificante de ingresos.
  • Contrato proforma del bien o servicio que desea adquirir (coche, reforma, electrodoméstico...).
  • Puede ser necesaria la declaración de bienes.
  • Información sobre otros créditos, en caso de tenerlos (p.ej. últimos recibos)

En los casos en los que aparezca la figura del avalista, éste también tendrá que presentar la información necesaria para justificar sus ingresos.